Mike Oldfield


  

No sólo del cine vive el blog, ¿no?

Mike Oldfield se convirtió, hace casi cuatro años, en mi músico favorito, arrebatándole el puesto a Jean Michel Jarre. Ahora, al haber acabado de conseguir toda su discografía oficial, voy a hacer un pequeño reportaje sobre su carrera musical. No quiero meterme de lleno en su vida, sino analizarla a través de sus discos. Simplemente analizaré los discos oficiales; ni los director, ni los recopilatorios ni los piratas.

NOTA: Este artículo se basa en opiniones personales, no colectivas.

¿Cómo definir la músca de Mike Oldfield? No se ajusta a un término conocido. Toda su carrera es un continuo experimento, una serie de discos en los que explora géneros diferentes agregándoles su toque personal a través de guitarras, una clara inspiración tradicional y calidad sonora excelente. Una carrera irregular, con momentos de genial inspiración, otros incomprensibles y otros simplemente bochornosos. Mike Oldfield es un maestro de la producción, del montaje de sonidos, la composición multi-instrumental y la creación de músicas, por mucho que algunos lo nieguen. Es un músico incomprendido en la actualidad, al que han encerrado en términos demasiado injustos y al que la crítica nunca ha dado oportunidades.

Toda esta historia comienza en Inglaterra, hace ya 35 años...

-Tubular Bells (1973):
Con sólo 18 años Mike creó una maqueta de una trabajo diferente. Interpretada por él mismo y con unos pocos instrumentos, dicha maqueta fue presentada a varias discográficas. Fue rechazada. Pero Mike no se dió por vencido y, finalmente, un empresario llamado Richard Branson, vendedor de discos por correo, se interesó por el trabajo. Mike, junto a Tom Newman y Simon Heyworth, mejoró su maqueta, creando un LP con con dos grandes instrumentales que ocupaban cada cara. El resultado no llamó la atención, de nuevo, de ninguna discográfica, y Branson decidió venderlo a través de su nueva discográfica, Virgin Records. Se arriesgó todo en una jugada, y salieron ganando. Tubular Bells fue un éxito absoluto. Rompió con todos los esquemas existentes, abrió nuevos caminos para la música y dió mucha fama a su compositor, Mike, que entonces tenía solo 20 años. 20 años y ya había creado un instrumental atípico, en el que él tocaba más de 30 instrumentos y que se había convertido en un éxito. Y, en efecto, Tubular Bells lo merece. Es un disco original y llamativo, de bellísimas melodías y sonidos hipnóticos repletos de inspiración. Aunque en ocasiones se nota la falta de experiencia de Mike, en resultado general es inmejorable. Tubular Bells es una obra inmortal, irrepetible. Aunque años después Mike creó discos mejores, Tubular Bells siempre será recordado como uno de los mejores discos de la historia.

-Hergest Ridge (1974): Pero la fama fue demasiado para Mike. Era un joven que había sufrido una juventud infeliz (madre alcohólica, problemas con las drogas, insociabilidad...), y el hecho de ser una figura famosa en todo el mundo le afectó demasiado. Por ello se retiró a la colina de Hergest Ridge, a su nueva casa. Allí se refugió de todos sus problemas y dió forma a su nuevo disco, que tomaba el nombre de la colina. Considerado una de sus obras maestras, Hergest Ridge vuelve a repetir el esquema de Tubular Bells, ofreciendo otro gran instrumental. Aunque personalmente no lo incluyo entre los mejores discos de Mike, Hergest Ridge es un disco repleto de bellísimas y relajantes melodías, que te trasladan a paisajes verdes y campos solitarios, a pesar de la constante repetición de la misma melodía con diferentes variaciones. Despreciado por el propio Mike, que nunca se sintió satisfecho con el resultado final (normal, teniendo a sus espaldas el Tubular Bells), el LP volvió a darle un nuevo éxito.

-The Orchestral Tubular Bells (1975): Tubular Bells no lo considero apto para una versión orquestal, pero ésta se hizo. The Orchestral Tubular Bells es un álbum más bien innecesario. Aunque conserva las melodías originales, olvida instrumentos clave (¿y las campanas tubulares?) y solo consigue provocar indiferencia en el oyente. Personalmente, no lo considero para nada remarcable.

-Ommadawn (1975): Mike volvió a la carga con Ommadawn. En él se aprecian influencias hippie y folk, a la vez que se recorre con sus melodías diferentes estilos musicales de todo el mundo. ¿El resultado? Un excelente disco. Mucho más sencillo que sus predecesores, consigue resultados mucho mejores a pesar de su corta duración. Mike brilla en la guitarra y el el resto de instrumentos que toca (que vuelven a ser muchos), ofreciendo algunos de sus mejores solos. La inspiración llega a límites insospechados tras haber creado otros dos grandes LPs, de lo que se aleja completamente a la vez se basa en sus esquemas de composición. Aun así, la crítica lo tachó de aburrido, comenzando así su relación de odio hacia Mike.

-Incantations (1978): Los problemas mentales de Mike no se solucionaron, sino que fueron a más, en parte por la muerte de su madre. Por ello se sometió a una terapia de "exégesis", que le convenció de que el único culpable de sus problemas era él. El cambio fue brutal, y Mike cambió su aspecto y su forma de ser, volviéndose más orgulloso. Así, Incantations muestra este estado de caos. Para muchos, una obra maestra. Para mí, muy sobrevalorado. Un disco complicado de oír, empelagoso y cansino, pero que cuenta con una realización excelente. 72 minutos divididos en cuatro partes, las dos primeras soporíferas y las dos últimas excelentes, aunque algo repetitivas. En plena época del punk, un instrumental como Incantations no supuso un fracaso, pero sí un éxito moderado.

-Platinum (1979): Tras su primera gira, Exposed, Mike se lanzó por nuevos caminos musicales. Platinum recoge perfectamente ese nuevo estado de exploración, ofreciéndonos un disco alegre y desenfrenado, que no olvida el carácter instrumental de Mike pero se acerca más a los terrenos del pop (de hecho, incluye dos canciones). El fracaso de la gira Exposed provocó que el disco adelantase su salida, aunque por ello Platinum no perdió calidad. Mike demuestra que sigue siendo bueno en lo que se propone en un disco muy disfrutable y entretenido, rebosante de alegría.

-QE2 (1980): QE2, que toma su nombre del transatlántico Queen Elisabeth II, repite el esquema de Platinum: canciones instrumentales más cortas y con un carácter más comercial. El resultado, aunque inferior a Platinum, no pierde brillantez. En él Mike eexperimenta de nuevo con nuevos sonidos y tecnicas, dando nuevos aires a temas como Celt (soberbio) y QE2 (de clara inspiración marítima). Al igual que Platinum, rebosa ritmo y alegría por todas partes. QE2 no será de los mejores, pero sí es muy agradable de escuchar.

-Five Miles Out (1982): Y llegamos a Five Miles Out. Las presiones comerciales de Virgin, que fueron afectando a Mike años atrás (si no, no se explica el repentino cambio de estilo entre Incantations y Platinum) vuelven en este disco. Pero no por ello es malo; Mike ha demostrado durante años que sabe defenderse en todo tipo de géneros. Y con Five Miles Out creó uno de sus mejores discos. Fuerte, enérgico, repleto de potentes percusiones y rebosante de energía creativa. Formado por un excelente instrumental largo (Taurus II) y una sucesión de instrumentales más cortos y canciones, el LP exploró los caminos del rock sinfónico de forma sublime. Pocas veces Mike ha compuesto músicas mejores que ésta.

-Crises (1983): Crises volvió a repetir el esquema de Five Miles Out, pero suprimiendo instrumentales. Comienza con Crises, otro instrumental largo repleto de sonidos por sintetizador y fuerza que crean una atmósfera oscura y "espacial", solitaria y simpática, dando un resultado genial en todos los aspectos. En éste álbum se incluye Moonlight Shadow, uno de los mayores éxitos del 83; una bella canción conocida en todo el mundo. El resto de temas pop, aunque disfrutables, no alcanzan, para mí, mucha genialidad, aunque gozan de momentos increíbles. Crises, un pequeño paso atrás que deja un muy buen saber de boca.

-Discovery (1984): Un Mike afectado por las presiones de Virgin. Éso es lo que enontramos en Discovery. El tema instrumental se reduce a unos 12 minutos, y tampoco destaca mucho. El resto son canciones pop efectivas y pegadizas, aunque repetitivas. Discovery supone, bajo mi punto de visto, un bajón considerable. No es mal disco, pero con él Mike tomó caminos totalmente alejados de su verdadera especialidad. Aunque en el pop Mike fue bueno, es muy difícil crear un nuevo "Moonlight Shadow" a cada trabajo nuevo. Éste disco contiene el tema To France, canción con la que fui interesándome por el mundo Oldfield.

-The Killing Fields (1984): Mike copuso la banda sonora de Los Gritos del Silencio en 1984, junto a Discovery y una gira. Éste no es un disco que me llame mucho la atención. Logra generar la sensación de angustia y terror que se repira en la película, consiguiendo así melodías sobrecogedoras y desagradables de oír, que sólo sirven para acompañar las escenas de la conta. Prescindible.

-Islands (1987): Con Islands Mike perdió el rumbo. Volvió a repetir el esquema de Crises, pero no fue lo mismo. El instrumental el flojo, sufre falta de "garra". Los temas pop caen bajo su propio peso comercial, resultando ser lentos e insustanciales. Aunque Mike vuelve a demostrar que en la guitarra es un genio, poco pudo hacer para salvar a Islands del fracaso artístico. Un disco demasiado "pop" y poco inspirado.

-Earth Moving (1989): Earth Moving fue la caída total. Mike se rindió a las presiones de Virgin. Earth Moving consta de diez canciones, en las que Mike da lo que puede, pero no lo consigue, no llega a la calidad necesaria para ser un álbum creado para vender. Aunque es fácil de escuchar y se disfruta con normalidad, no destaca entre el resto de la discografía. Otro bache en la carrera de Mike, aunque un año después demostró que seguía siendo el genio que era.

-Amarok (1990): Para mí, la obra maestra de Mike. El disco con el que criticó a Virgin sin tapujos pero inteligentemente. Un cúmulo de géneros, instrumentos, originalidad, inspiración... y mucho ruido. Sí, Amarok es un solo tema de una hora de duración dividido, ocultamente, en varios fragmentos de pocos segundos de duración, en los que Mike pone lo mejor de sí mismo, separados por ruidos (pisadas, juguetes, sonidos de diversa índole). Consigue crear belleza del caos, y sin instrumentos sintetizados. Virgin quiso un Tubular Bells II, y tuvo un Amarok. Secuela de Ommadawn, le lleman. Pero Amarok no es secuela de ningún disco; es un disco único e incomprendido, con amantes y destractores. Hace tiempo publiqué aquí mi crítica, pero me quedé corto. Hay tantas cosas que decir de Amarok que uno se queda sin palabras. Arte en estado puro.

-Heaven's Open (1991): Las relaciones con Virgin eran tan desastrosas que, cuando finalizó el contrato con Heaven's Open, muchos pensaron que se hizo malo " a propósito". Y es difícil no pensar igual; Mike canta todas las canciones y, aunque no lo hace mal, tampoco en un excelente cantante. Su voz es muy rara y curiosa, muy fuerte y peculiar. Todos los temas están hechos con desgana, sin alcanzar en ningún momento calidades aceptables. El mismo instrumental es flojo y extrañísimo: ruidos sin sentido, melodías inexistentes... Y, a pesar de ello, de lo malo que es me gusta. El fin de una era, y el comienzo de otra.

-Tubular Bells II (1992): Ya con Warner Music, Mike decidió crear lo que Virgin deseó durante años: la segunda parte de Tubular Bells. De este modo cerró la trilogía de su venganza hacia Branson y compañía. Y este Tubular Bells II supone un nuevo ascenso en su carrera. Aunque repite el esquema de las melodías de la primera parte, sabe reinterpretarlas para hacerlas llegar a un público más moderno, gracias al uso de sintetizadores e instrumentos más actuales. Todos los temas son fáciles de oír y ganan en orquestación ya que la experiencia de Mike mejoró, obviamente, en 19 años. Aun así, el Tubular Bells II no logra captar la magia del original, algo previsible después de todo. Un disco elegante y equilibrado. Ideal para iniciarse en la música de Oldfield, como hice yo.

-The Songs of Distant Earth (1994): Los fans se quedaron perplejos. ¿Mike Oldfield se volvía a la música electrónica? Así fue. Basándose en el libro de Arthur C. Clarke del mismo título, The Songs of Distant Earth una primera aproximación de Mike a este género. Y lo hace de forma muy acertada aunque no perfecta. Sin perder el toque Oldfield, The Songs of Distant Earth traslada al oyente a mundos espaciales gracias a sonidos originales y sintetizados y a una exploración por multitud de géneros del mundo. Hay mejores discos en el género, pero este primer experimento supuso un original trabajo que pocos vieron con malos ojos.

-Voyager (1996): Mike se trasladó a vivir a Ibiza en el 96. Y, ya que la música celta estaba de moda, la discográfica le propuso la realización de un álbum de dicho género. Así nació Voyager, un disco aburrido que fue bien recibido en su tiempo, pero que no ha sabido envejecer. Temas poco inspirados y cogidos de la tradición bretona componen un álbum muy soso y pasable.

-Tubular Bells III (1998): Mike, influenciado por la música tecno, llenó de ritmos discotequeros este Tubular Bells III que nunca debió llevar dicho nombre. El disco, decepción para sus fans más antiguos, creó una nueva generación de fans del músico inglés, a los que les sonó nuevo y atractivo. A mí me gusta, es fácil de escuchar y su clímax es brutal, pero no merece llevar ese nombre porque, sencillamente, no es un Tubular Bells. Tras varios problemas en Ibiza, Mike volvió a Inglaterra para vivir un año muy ajetreado.

-Guitars (1999): 1999 empezó con Guitars, un álbum tocado íntegramente por guitarras de todo tipo. Los años son los años, y Mike ya no ofrece en él solos de especial importancia o complejidad, pero sí melodías atractivas y curiosas.  No llega a alcanzar una calidad muy alta, pero sí logra ser aceptable. Su último buen disco durante años, y de los mejores de la década de los 90.

-The Millennium Bell (1999): Otra vuelta de tuerca a la campanita, y esta vez fracasa. The Millennium Bell, interpretación en clave musical de 2000 años de historia, supone una vuelta a los ritmos tecno. En esta ocasión éstos se intercalan en temas que exploran multitud de géneros, logrando estropear su calidad. Un Mike poco inspirado firma un disco con muchos momentos interesantes y temas buenos que las prisas no lograron mejorar. Pudo ser un buen disco, pero pierde el rumbo irremediablemente.

-Tr3s Lunas (2002): Tras tres años de silencio Mike volvió con un disco muy "español". Tr3s Lunas bucea en el género chill-out. Fue comercializado junto a un juego de realidad virtual ideado por el propio Mike; un juego sin objetivos en el que podías explorar mundos fantásticos al son de música inédita. Lamentablemente tanto el juego como el disco son mediocres. El disco consigue relajar, pero nada más. Resulta aburrido y demasiado simple, muy poco arriesgado. Mike desparece tras multitud de ordenadores.

-Tubular Bells 2003 (2003): Y, treinta años después, Mike decidió volver a grabar su ópera prima, alegando que "la versión original estaba repleta de fallos". Entonces, ¿qué decir de Tubular Bells 2003? ¿Qué decir de un disco que es igual al original? Pues nada: mejora algunos pasajes del original, pero en otros empeora. Además, en conjunto suena demasiado artifcial y "mecánico". Un trabajo poco memorable.

-Light + Shade (2005): Y Mike volvió al ordenador, y peor que nunca. Light + Shade es un doble CD: en el primero, Light, Mike vuelve a la música electrónica/chill-out con un resultado llamativo pero fallido, que comienza bien pero se excede en duración en algunos temas, logrando que se vuelvan muy pesados. Y en Shade Mike ofrece su peor álbum, vacío en inspiración, esfuerzo y originalidad. Melodías demasiado frías y muy mal construídas dan forma a un segundo CD para olvidar. Nada lo presagiaba, pero Light + Shade se convirtió en el peor disco de Mike.

-Music of the Spheres (2008): Con Music of the Spheres Mike entra en el género que todavía tenía pendiente, la música orquestal. Aunque a día de hoy no ha salido a la venta (debido a numerosos retrasos), el disco se filtró en Internet en agosto, y yo ya lo he oído. Publiqué hace unos meses mi primera impresión, a falta de la crítica final (que ya llegará...), y ha cambiado poco desde entonces. Un disco que nos devuelve a un Mike feliz, satisfecho con su trabajo y con ganas de seguir adelante. Tras nueve años ya era hora, ¿no? Con Music of the Spheres Mike se arriesga mucho, no innova, y no consigue que alcance un puesto de honor en su discografía. Pero logra mantener la atención en él y llegar hasta el alma del oyente, y eso ya es mucho.

Mike Oldfield. Genio incomprendido. Músico fascinante, tanto en lo artístico como en lo personal. Capaz de crear lo peor y lo mejor. Que se ha adentrado en multitud de géneros y siempre ha salido entero.Que ha sufrido baches en su carrera, pero que luego a vuelto a ponerse en pie y continuar. Podrá jubilarse (como se rumorea ahora), pero ello ni impedirá que lo recordemos para siempre por sus discos. En lo malo y en lo bueno allí estaré, escuchando cada disco, buscando las rarezas y viendo los conciertos.

¿Y qué ocurrirá a partir de ahora? Nadie lo sabe. Ciertamente...

Only time will tell...

Comentarios

nteresante revisión, pero no estoy de acuerdo contigo en Islands, para nada fue un fracaso, vendió suficientemente bien. Para mí resulta un disco muy equilibrado.


Con "fracaso" me refería en lo artístico, aunque tampoco es que Islands fuese un súper-ventas.

Me parece un disco bastante flojo, la verdad, pero respeto tu opinión.

¡Saludos!


las canciones de Heaven's Open no están hechas con desgana, a mí me parecen muy frescas y variadas. Tampoco me parece que Incantations esté supravalorado. Junto con el Hergest Ridge son discos que requieren ser madurados.


Fíjate, yo conozco gente que le encanta el Light + Shade (demasiada gente, yo no soy de ellos) que sin embargo, no les gusta mucho otros como (Amarok, Ommadawn, Platinum, etc.)


Anda!!!! Da, hemos escrito el comentario a la misma hora XD


En mi opinión, Heaven's Open es de esos discos malos que te acaban gustando sin remedio. Y a Incantations le tengo tirria. No puedo con él. Tal vez deba darle tiempo, pero me parece un álbum con demasiados aires de grandeza.


yo tengo toda la discografía de Mike, y el único disco k admito k no me gusta es el Heaven's Open...todos (si, incluyendo al Light+Shade) me encantan...será pk los he escuchado hasta la saciedad, y todos me han acabado gustando...pk llevo desde los 4 o 5 años escuchandolo, tengo casi 19...son ya mas de 10 años escuchando a este genio...y los k me kedan!


Bueno, nunca es tarde para despertar. Se ve que antes tenías un par de zanahorias por orejas, pero por suerte para ti has visto la luz y ahora puedes distinguir entre un gran artista (Mike Oldfield) y un productor de ruiditos (Jean Michel Jarré, si hubieras dicho Maurice Jarré, la cosa cambia, pues este último es un excelente compositor). ¡Qué confusión tenías pobre! Es como poner en una misma escala de valores (no de gustos personales que, como tales, no se discute), vale decir, la misma calidad musical a Andrés Segovia o Narciso Yepes con Peret (los primeros son grandes guitarristas y el último un guitarrero ruidoso) o a Plácido Domingo o Carreras con Manolo Galván (Cantantes con un cantor), más o menos.


Tenía doce años cuando descubrí a Jarre y trece con Oldfield. Ambos me sigue gustando, Jarre un poco menos. Sus primeros trabajos me aprecen buenísimos; sus últimos, muy malos.


No está mal, Morpheus. Pero te falta conocer mejor la obra de Mike antes de lanzarte a hacer algunas afirmaciones. Por ejemplo, Mike no "se venció" con Earth Moving: fue otro requisito más cumplido con la discográfica para que le dejaran sacar un álbum sólo instrumental, Amarok. De hecho, la mitad de la carrera de Mike han sido encargos de sus jefes.

Por otro lado, me parece a mí que, por algunos comentarios, no te has comprado esos discos sino que los has obtenido por medios alegales... ¿Me equivoco?

Saludos


Y, ni qué decir tiene, que Islands no fue ningún fracaso: estuvo en lo alto de las listas de media Europa y, de hecho, fue su último álbum de gran éxito hasta TB2. Lo que sí peca es un tanto de estar encasillado en una época musical determinada, justo antes de que nos llegara del boom de la "Música sin fronteras", y veo yo que eso te queda como que muy lejos. ;)


Sí, algunos he tenido que descargármelos porque no los encuentro por ninguna parte. Y de Islands tuve que corregir una frase porque me expresé mal; con fracaso me refiero a artístico, no comercial. A mí Islands no me agrada mucho, pero se pasa un rato escuchándolo.


Pues a mí se me sigue poniendo la carne de gallina con Northpoint. ;)


Has hecho un recorrido muy riguroso y ameno sobre la discografía de Mike. Te felicito.


Durante algún tiempo (de los 12 a los 15 o 16 más o menos) Mike no era para mí un músico, era "EL MÚSICO" y practicamente no escuchaba otra cosa. La verdad es que con el tiempo vas evolucionando, ahora tengo 35 y le considero uno más, aunque reconozco que cuando vuelvo a escucharle me vuelven todas aquellas sensaciones de golpe. Para mí son geniales Tubular Bells, Ommadawn, Five Miles Out y Amarok, pero me gusta practicamente todo. Me desencantó un poco cuando vino a las Ventas con el Tubular Bells II y estuvo poco menos de una hora y nos engañó para irse con los fuegos artificiales, lo mismo que cuando dejo de ser el innovador para convertirse en seguidor de modas con discos como Tubular Bells III. Pero siempre tendrá un lugar en mi corazoncito.


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